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LÍDERES EN SOLUCIONES AMBIENTALES

En el trabajo diario de campo, verificar y calibrar un equipo parecen lo mismo. Ambos se hacen antes de medir, ambos implican revisar el instrumento y ambos se documentan. Pero desde el punto de vista normativo y especialmente frente a una fiscalización del OEFA, son procesos distintos con consecuencias muy diferentes.

Confundirlos es uno de los errores más frecuentes en monitoreo ambiental y puede invalidar completamente los resultados que presentes.

¿Qué es la calibración?

La calibración es la operación que, bajo condiciones especificadas, establece la relación entre las indicaciones de un equipo de medición y los valores de referencia trazables, incluyendo sus incertidumbres de medida.

Su resultado permite cuantificar el error del instrumento y asociar una incertidumbre a las mediciones, proporcionando trazabilidad metrológica.

En términos simples:
La calibración permite interpretar correctamente el resultado de medición y conocer su confiabilidad metrológica.

¿Qué es la verificación?

La verificación es la confirmación, mediante evidencia objetiva, de que un equipo cumple con requisitos previamente especificados, como tolerancias, desempeño o criterios definidos.

Se utiliza para comprobar que el equipo es apto para su uso en condiciones específicas, sin establecer necesariamente la relación metrológica completa ni la incertidumbre asociada.

En términos simples:
La verificación confirma que el equipo cumple lo esperado para su uso, según criterios definidos.

Un equipo puede cumplir con una verificación y, aun así, generar resultados con errores no cuantificados si no cuenta con una calibración vigente con trazabilidad metrológica.

Lo que dice la ISO/IEC 17025

La ISO/IEC 17025 establece que los equipos deben ser calibrados cuando la exactitud o la incertidumbre de la medición influye en la validez de los resultados, asegurando la trazabilidad metrológica.

Las verificaciones tienen su lugar dentro del control interno, por ejemplo: como chequeo antes o durante una campaña de medición, pero no sustituyen la calibración. Son controles complementarios, no equivalentes.

La calibración y la verificación no son equivalentes:
la calibración permite conocer la calidad metrológica del resultado, mientras que la verificación confirma el cumplimiento de requisitos para el uso del equipo.

Aplicación en monitoreo ambiental

En actividades como monitoreo de aire, agua, ruido o emisiones, la calibración es un requisito previo a cualquier campaña. La verificación puede y debe hacerse en campo como control operativo adicional.

El error está en asumir que una reemplaza a la otra. No lo hace.

Consecuencias de confundirlas ante el OEFA

Sin evidencia de calibración trazable, la autoridad puede cuestionar la confiabilidad de los datos reportados. Esto puede derivar en observaciones durante auditorías, rechazo de informes o incluso procesos sancionadores, según el impacto del incumplimiento.

Más allá del riesgo regulatorio, también se afecta la credibilidad técnica frente a clientes y stakeholders. Un informe sin respaldo metrológico pierde peso, independientemente de la calidad del trabajo de campo.

¿Tus equipos están calibrados o solo verificados?

Si ejecutas monitoreo ambiental, vale la pena revisarlo antes de tu próxima campaña. En Green Group te ayudamos a asegurar que tus mediciones cumplan con los requisitos de trazabilidad que exige el OEFA para que tus resultados sean aceptados, no cuestionados.

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